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Colaboración con los expertos de mercado

Como empresa familiar independiente con más de 60 años de experiencia en lubricantes, hemos establecido una colaboración única con proveedores de aditivos. Estas alianzas nos ofrecen acceso directo a las últimas tecnologías y formulaciones. Un socio principal es Lubrizol, que ofreció una exclusiva presentación en nuestro stand en Automechanika Frankfurt 2016 sobre la importancia de utilizar el aceite correcto. Aquí le dejamos los puntos clave más importantes.

Market news and trends

El responsable de marketing de Lubrizol, el primer productor de aditivos para aceites de motor, Darrell Taylor, explicó los tres motivos principales por los que usar el lubricante correcto es esencial: la evolución en la tecnología de los motores, la limitación de las emisiones y el coste.

1. Evolución de la tecnología del motor

Los motores son cada vez más pequeños y proporcionan una mejora del 35 % en ahorro de combustible, una reducción del 50 % de las emisiones de CO2 y mayor densidad de potencia. Todo esto es posible gracias a tecnologías como la turbocompresión, la inyección directa y los dispositivos de postratamiento de los gases de escape.

Los motores de hoy en día son más complejos que nunca y, por ello, exigen aceites de motor más específicos.

2. Limitación de emisiones

Solo en Europa, se produce la alarmante cifra de 20 000 muertes al año asociadas a las emisiones de vehículos. Es casi el doble de muertes que las causadas por accidentes de tráfico o el equivalente al accidente de un jumbo cada 10 días.

La normativa sobre los límites de emisiones EURO trata dos parámetros: el óxido de nitrógeno (NOx) y las partículas PM: ceniza sulfatada, fósforo y azufre. Estos límites han forzado un asombroso avance en la reducción de las emisiones. En 1996, un automóvil que cumplía la normativa EURO I podía producir hasta 0,14 gramos de partículas por km. Sin embargo, hoy en día, un turismo diésel que cumpla la norma EURO 6 produce menos de 0,005 gramos. 


Los lubricantes desempeñan un papel más importante en la lucha contra las emisiones de lo que la mayoría de la gente piensa 

3. Riesgo de costes superiores

Finalmente, el coste es un factor clave. El uso de un aceite incorrecto puede resultar en todo tipo de fallos mecánicos, que se tienen que reparar.

Por ejemplo, el coste de la sustitución de un turbocompresor es de aproximadamente 2300 euros, incluida la mano de obra. La sustitución de un DPF (filtro de partículas diésel) normalmente cuesta 1600 euros.

Es obvio que el coste se multiplica en caso del servicio pesado. Para camiones, un turbocompresor cuesta aproximadamente 4500 euros y el DPF unos 6500 euros, servicios incluidos.

Queda muy claro que usar el lubricante incorrecto es sencillamente una mala decisión económica.